La Incertidumbre

04/Junio/2020 La Incertidumbre

Esther García

Aunque buscamos una vida segura y controlable, lo cierto es que vivimos en un mundo donde el cambio es constante. Las relaciones personales varían con el paso del tiempo, la estabilidad económica fluctúa según las circunstancias y la vida puede llevarnos a situaciones inesperadas.

Y es que, la incertidumbre forma parte de nuestro día a día, por mucho que intentemos aferrarnos a la idea de que podemos predecir lo que nos va a ocurrir.

Organizamos nuestras agendas a días, semanas e incluso meses vista, ya que dicha planificación nos aporta sensación de control al esperar resultados que nos son familiares, sintiéndonos en calma.

No conocer o no poder anticipar que va a pasar, nos desconcierta, nos angustia y en cierta medida nos paraliza.

De hecho, la incertidumbre es capaz de generar una terrible ansiedad si se acompaña de ideas incapacitantes, cómo creer que no se dispone de las condiciones necesarias para superar ciertos obstáculos.

Pero, ¿qué pasaría si aceptásemos la incertidumbre como parte de nuestra vida?

- Es necesario aceptar a la incertidumbre como una emoción que vamos a experimentar y no intentar luchar contra ella.

- Para ello, es importante escuchar y analizar que aspectos de nuestra vida nos están provocando incertidumbre y saber si esa ansiedad corresponde al presente o está ubicada hacia el futuro.

- Si se dirige hacia el futuro, es posible que tu mente esté intentando controlar y tener certeza acerca de diferentes situaciones que podrían acontecerte. En ese caso, te ayudará reubicarte en el presente y valorar cuál es tu situación actual.

- Si la incertidumbre se debe a algún aspecto relacionado con tu momento actual, reflexiona y valora que puedes hacer aquí y ahora.