¿CÓMO SE GESTIONA UNA EMOCIÓN?

27/Abril/2021 ¿CÓMO SE GESTIONA UNA EMOCIÓN?

Cristina Marín

Cada día me doy cuenta de que, en líneas generales, poco sabemos de las emociones, empezando por lo que son, y siguiendo por identificarlas y saber que necesito hacer con ellas. 


Sentimos cosas constantemente, alegría, miedo, enfado, tristeza, etc. Vamos pasando de una emoción a otra a veces, incluso en cuestión de segundos, y aun que no nos demos cuenta estamos siempre teniendo que gestionar esas emociones que vamos sintiendo. 


Pero, ¿Qué se hace con una emoción? ¿Acaso nos han enseñado que podemos hacer cuando nos sentimos de alguna manera en particular?. Lo que solemos hacer es intentar gestionar la emoción que estamos sintiendo como podemos, de manera instintiva, lo cual no quiere decir que sea esa una manera correcta, y es posible que a la larga sintamos que estamos molestos con cosas del pasado, o que arrastro una tristeza aun que en el presente no me pase nada, etc.


Podemos hacer muchas cosas cuando aparece una emoción: Podemos decidir (consciente o inconscientemente) no hacer nada, es decir, dejarnos arrastrar por la emoción que estemos sintiendo, podemos intentar bloquearla para que no salga, como cuando no queremos que se note que estamos tristes o enfadados. Podemos intentar controlarla, como cuando nos decimos “no te tienes que sentir así” y ponemos una sonrisa de oreja a oreja.Y podemos incluso cambiar una emoción por otra y mostrar un enfado terrible cuando en realidad lo que estamos es muy tristes. Como he dicho antes, ninguno de estos ejemplos constituyen un buen modo de gestionar una emoción, pues aun que a corto plazo no puedan ayudar a salir del paso, a largo plazo, esas emociones que no hemos gestionado cuando han aparecido, no pasarán factura. Lo adecuado sería, hacerse cargo de ella, es decir, identificar que estoy sintiendo, permitirme la emoción, sea cual sea, sin pelearme, y escuchar mi necesidad, es decir, lo que el cuerpo me esta pidiendo para poder sentirme mejor. 


Poder hacer esto, como cualquier cosa que no solemos hacer, requiere cierta práctica, y en un principio seguramente no podremos hacerlo de manera automática, pero poco a poco, si intentamos poner conciencia en nuestro cuerpo y tomarnos unos instantes para conectar con nosotros mismo en lugar de pasarnos por encima, lograremos gestionar nuestras emociones de una forma más saludable y en coherencia a nuestras necesidades.